¡Que no se pierda el deseo!

perder deseo

Hablamos de deseo y no de los que te cumple el genio de la lámpara mágica, sino de la apetencia sexual que sientes por las mujeres. A veces merma y es normal, la líbido variará a lo largo de tu vida y dependerá tanto de tu contexto como de ti.

No me apetece…

La inapetencia sexual es algo con lo que te encontrarás en algunas ocasiones a lo largo de tu vida. El motivo, que puede estar alojado en cualquiera de las tres esferas que componen el perfil humano, la biológica, la sociocultural y la psicológica, afecta a la interrelación entre ellas.

Las hormonas y la falta de líbido.

A nivel biológico, tus hormonas pueden estar causando este desajuste. Por ejemplo, un nivel bajo de testosterona puede estar mermando nuestro deseo sexual -sí, las mujeres también tenemos testosterona en niveles menores-. Los hombres generan entre 20 a 40 veces más de esta hormona, sin embargo, las mujeres somos más sensibles a esta hormona por lo que nuestra líbido es equiparable a la de ellos.

De todos modos, un desajuste hormonal puede hacer que tu deseo caiga en picado. Los antidepresivos o enfermedades crónicas como la fibromialgia o la diabetes, o incluso enfermedades que causen dolores severos, influencian de manera negativa a nuestra líbido.

Los problemas psicológicos pueden afectar tu líbido

A nivel psicológico, el desconocimiento del funcionamiento erótico-sexual del propio cuerpo y del cuerpo de la pareja, así como en unas expectativas poco realistas acerca de lo que podemos esperar en un encuentro sexual, pueden hacer caer nuestro deseo en un pozo de frustración. Además, los encuentros previos poco placenteros -tanto físicamente o psicológicamente- otorgan cierto nivel de resignación a la hora de encarar nuestra respuesta sexual. El estrés y la depresión, por supuesto, van de la mano en esta esfera.

En la última de las esferas, la sociocultural, podemos encontraros con un problema que aparentemente pasa desapercibido, pero que es igual de importante a la hora de asimilar la sexualidad y con ella identificar tus objetos de deseo

Lamentablemente vivimos en una sociedad que, por norma, nos encasilla en un género determinado con una orientación sexual genérica por defecto. Es así; todo el mundo es heterosexual hasta que no se demuestre lo contrario -o se salga del armario, que eso ya se queda tan obsoleto…-. Estas ‘normas’ sociales no representan el 100% de los gustos sexuales de la sociedad. La falta de líbido puede que no esté en un problema físico o psicológico, sino en que no te ves representada por las normas asignadas.
Todas estas causas son las que pueden poner en peligro tu relación de pareja o tu autoestima.

¿Qué solución hay para la libido baja?

Después de la información que has leído aquí, lo ideal sería identificar el problema de base. Como todo problema, tiene solución. Es primordial que no dejes que la situación te domine. Es fácil verse superada por un problema así y más cuando sientes que una cuestión tuya puede afectar a la persona o las personas que tengas a tu lado. ¡Fuera responsabilidades! Lo primero eres tú. Tómate tu tiempo.

Cuando el problema no es físico, existen terapias a las que puedes acudir para identificar el problema y hacer un seguimiento de éste. En el caso de que el problema sea físico, deberás hacerte las pruebas médicas correspondientes para que el especialista diagnostique el problema y te ponga en tratamiento cuanto antes.

Según los expertos, la inapetencia sexual puede retrasarse o incluso erradicarse antes de que aparezca cuando el motivo de ésta es la rutina. Para una buena relación contigo misma y con tu pareja hay reservar tiempo para la intimidad no sexual con la pareja, la comunicación y tener una relación más estrecha con tu chica potencia el interés sexual.

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