Muñecas, la webserie: el poliamor

Esta vez es Makiel a la que le ha tocado expresarse y poner todas las cartas sobre la mesa. Bajo la atenta mirada de Eva y de sus compañeras, con la naturalidad que solo la seguridad de una decisión libre puede brindarte, la periodista explica la decisión de no tener ni una ni dos amantes, sino tres (porque donde comen dos comen cuatro, ¿no?). Y es así como Muñecas, entre todas las verdades que representa, entre toda la diversidad que visibiliza, todos los tópicos que deconstruye, caminos que recorre y dilemas que plantea, se enfrasca en romper otra lanza a favor del consenso entre personas adultas que se embarcan en la relación (o relaciones)  que quieren. Sin medias tintas. Sin tapujos. Libres, conscientes y felices.

Doble rasero

La gente confunde poliamor con infidelidad. Se echan las manos a la cabeza cuando planteas hacer feliz a más de una persona y ser feliz con el mismo grupo. Lo tachan de inmoral, pervertido, lujurioso y un sin fin de adjetivos que socialmente son negativos. 

Lo que parecen no saber es que el consenso es entre todas las partes. Curioso que se penalice una relación en las que las partes están en pleno derecho de todo por igual, enteradas, colaborativas, dispuestas y libres. Sin embargo, a riesgo de resbalar entre esta fina línea de estadística y demagogia, un 26% de las mujeres han sido infieles según un estudio de IPSOS. Nadie critica lo que no se ve. Justos por pecadores.

Por si fuese poco, Muñecas no solo plantea debate con una relación poliamorosa, sino que lo hace con una relación poliamorosa entre mujeres cuestionada por mujeres. En la terapia, una prostituta que solo trabaja con el sexo femenino, una heterocuriosa a la que no le gusta la energía masculina, una persona con género cruzado que se debate entre mujer lesbiana u hombre heterosexual y una terapeuta con problemas sin resolver, cuestionan, a pesar de quererse libres en su situación y decisiones, una relación consensuada entre cuatro mujeres. Doble rasero, hipocresía o desconocimiento. Lo bueno de aprender a ser libre es que te obliga a lidiar con la libertad de otros, si no es así es que aún sigues atada a los prejuicios y eso no es libertad.

La webserie

Llegados a este punto no vas a querer perderte ninguno de los capítulos de esta webserie que remueve estigmas de la sien a las entrañas. Te dejamos los dos primeros capítulos para que abras boca y en enlace de Flooxer al resto.

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