Los 6 Errores Garrafales sobre Homosexualidad que Cometen los Ignorantes

Las frases dañinas que pronuncian algunas personas (familiares, conocidos…) sobre la homosexualidad pueden dejarnos una huella muy profunda. A veces, incluso, son palabras que llevamos marcadas en nuestra piel y que nos alejan de las personas que queremos. Las palabras parecen inofensivas pero a veces son letales.

En este artículo quiero explicarte que toda la variedad de frases que nos duelen respecto a la homosexualidad o al lesbianismo parten de tan sólo 6 creencias equivocadas (errores garrafales). Si las conocemos y sabemos como rebatirlas, tendremos todas la herramientas para no permitir que los demás nos dañen con su ignorancia:

1) Creer que la homosexualidad es una enfermedad: esta es la peor de todas por colocarnos en una posición de vulnerabilidad. ¿No alucinas con lo perverso que es considerar que amar a otra persona es enfermizo? Es asombrosa la capacidad del ser humano para cometer un error y perpetuarlo por los siglos de los siglos. La respuesta ante esta premisa equivocada es sencilla: si se pudiera curar hubiera habido algún tipo de avance en la modificación de nuestra orientación sexual en el siglo XX cuando sometieron a gais y lesbianas a todo tipo de torturas como electroshocks, terapias de conversión, etc. que no funcionaron (yo, personalmente, siento vergüenza de que mi comunidad profesional, de que tantos psicólogos y psiquiatras hicieran tanto daño). Toda la comunidad científica acuerda que NO es una enfermedad y NO necesita cura, es más, a partir de esa premisa nace la psicología afirmativa LGBT, entendiendo que hacía falta empoderar a esta minoría y dejar de castigarla de una vez por todas. Así que lo que sí es enfermizo es la homofobia porque rechazar a otra persona sólo por el hecho de amar a otra persona es algo repulsivo.

2) Creer que la homosexualidad es una elección es como creer que podemos elegir nuestro color de pelo natural. No se elige. Si se eligiera miles de personas en otros países no irían a la cárcel o no morirían por ello, ¿no crees? ¿Acaso los heterosexuales pueden elegir serlo o dejar de serlo?

3) Creer que es un estilo de vida. La gente piensa que es una forma de vivir y por tanto, que es influenciable por los demás. Nada más lejos de la realidad. Así como en el mundo heterosexual hay millones de estilos de vida, en el mundo homosexual también. A algunas les gusta la montaña, a otras la playa, unas salen de fiesta, otras se quedan leyendo… y así un largo etcétera. La gente suele confundir ser homosexual con el “ambiente” y eso es como confundir ser heterosexual con la discoteca del sábado o el puticlub de carretera. ¡Hay de todo en todos lados señoras! Somos diversas.

4) Creer que la homosexualidad o el lesbianismo es un pecado. Oh, ¡Dios Mío! ¿Tenemos claro que las religiones judeo-cristianas eran conquistadoras y lo que querían eran que la sociedad se reprodujera para producir muchos soldados? Las religiones como la cristiana, la musulmana o la judía premian la sexualidad sólo para fines reproductivos y dentro del matrimonio. Durante mucho tiempo todas las prácticas que se salieran de lo estipulado eran castigadas, es decir todas aquellas que no fueran “penetración heterosexual”. Puede parecer algo muy remoto pero estas premisas han influenciado en nuestra cultura y en nuestra moral social condicionando que muchas personas sientan culpa por tener relaciones homosexuales (homofobia interiorizada).

5) Creer que ser gay o lesbiana es una transgresión, que se hace para llamar la atención (moda) o para ir en contra de las normas sociales (rebeldía). Evidentemente, la población homosexual siempre ha existido en un porcentaje más o menos estable a lo largo de toda la historia de la humanidad (3-10%). Que se haya silenciado esa parte de la historia o que se viviera con miedo y a escondidas no significa que ahora que se empieza a mostrar sin miedo en público sea algo nuevo o una moda. Tan sólo significa que los estados empiezan a reconocer a las minorías afectivo-sexuales que siempre han existido pero que se han discriminado por sociedades heterosexistas.

6) Creer que es antinatural. Error total. Así como siempre ha existido a lo largo de la historia, también existe en otras especies humanas. Biólogos y antropólogos hablan de una función natural como padres y madres de repuesto para crías. Para conocer algunos ejemplos de relaciones homosexuales en la naturaleza puedes leer sobre los Bonobos, las Gaviotas y los Pingüinos, entre otros. La homosexualidad existe en el reino animal, los humanos no somos los únicos.

Ahora que ya sabes los errores más comunes, sal a la calle, ve al trabajo y la reunión familiar del domingo y si alguien suelta algún comentario estúpido ignorante, ¡corrígele! Si poco a poco influenciamos en nuestro entorno más cercano, siendo tantas como somos, generaremos un gran impacto social para que la homosexualidad sea considerada lo que es: una forma más de amar, sentir y vivir la sexualidad dentro de la diversidad de los seres humanos.

Si tienes dificultades respecto a esto y quieres trabajarlo en una sesión conmigo, consulta cómo puedo ayudarte.

 

Paula Alcaide

Psicología para mujeres lesbianas y bisexuales