La copa menstrual: el santo grial de las mujeres

copa menstrual

Habrás oído hablar de la copa menstrual, una auténtica revolución en la higiene femenina. ¿Tampones? ¿Compresas? Todo eso forma parte del pasado. Estuvo bien mientras duró, fue útil, más o menos práctico, necesario, pero ya está: nos despedimos para siempre de las costosas e incómodas compresas y los engorrosos tampones. ¡Adiós!

La copa menstrual comenzó a fabricarse industrialmente en la década de los 30, con cierto éxito hasta que en 1950 se suspendió su fabricación por la falta de rentabilidad. Era de caucho vulcanizado, demasiado rígida y pesada. Por otro lado,  la manipulación de genitales femeninos y el flujo menstrual no era culturalmente bien visto. Si hoy en día hay cierta aversión a la regla, ¡imagina entonces! En 1987 comenzó de nuevo su fabricación esta vez teniendo en cuenta la necesidad de varias tallas para mujeres jóvenes sin hijos y mujeres con hijos. Desde que estas pequeño matiz -el de la variedad de las tallas-, las copas empezaron a popularizarse de nuevo. Hoy disfrutamos de una amplia diversidad de copas menstruales para encontrar la que más se adecue a nuestras necesidades y a nuestros gustos.

Las ventajas de la copa menstrual son infinitas. Gracias a los desorbitados precios de las compresas y los tampones, siendo estos de primera necesidad, la copa de ha ido abriendo un hueco en la lista de los imprescindibles para una mujer. Sin lugar a dudas destacamos la ventaja económica. Una copa menstrual tienen un coste de media de 20€. Sí, es más caro que una caja de tampones (unas 4 veces más) pero lo rentabilizas en unas cuatro menstruaciones. Una copa bien cuidada puede durar hasta 10 años. Eso son 120 menstruaciones, 120 cajas de tampones (tal vez uses más) y 480€. ¿Ves la diferencia?

Pero el bolsillo no lo es todo. Jamás antepondríamos la economía a la salud. Mientras los tampones están asociados con enfermedades como la SST (síndrome del shock tóxico), interfiere con el pH natural de la vagina, no es hipoalergénico, contiene blanqueate y desprende fibras, la copa no causa ningún síntoma ni interfiere con tus genitales. Una correcta higiene de ésta bastaría para no tener que preocuparte de absolutamente nada.

Hablemos ahora de comodidad. Si bien es cierto que a la copa menstrual hay que pillarle el truco,  también lo tuvimos que hacer con los tampones y con las compresas en su día. Que no te detenga el tener que aprender de nuevo, porque como has podido comprobar hasta ahora, son todo ventajas. La copa no se nota, no se ve, no huele porque no absorbe nada y puedes llevarla durante más de 12 horas (dependiendo de tu flujo). Adiós a estar pendiente de cambiarte, de resecarte con los tampones porque no estaban lo suficientemente llenos (no sangramos continuamente) y de irritarte con las compresas.

Mi ventaja favorita es la reducción de residuos. Las compresas y los tampones suponen el 0,5% de la basura global del planeta. ¡Una barbaridad! No solo no se ahorraría esta cantidad ingente de basura, sino que dejaría de fabricarse ahorrando también una producción masiva a base de dioxina, rayón y asbesto. Sí, la copa menstrual es eco friendly.

¿Cómo usar la copa menstrual?

Se introduce enrollándola. Su grosor no es superior al de un tampón. Una vez dentro se abre y hace un efecto vacío mínimo, lo justo para que no se mueva. Gracias a su extremidad, es fácil de localizar. Una vez la tengamos localizada con los dedos, apretamos un poco para quitar el vacío y extraemos. Si tienes el suficiente control sobre tus músculos vaginales, puedes contraerlos para sacarla con más facilidad. Las pérdidas que puedas tener los primeros días se deben a una mala colocación (tranquila, nadie nace sabiendo) o a una mala elección de talla.

La sangre acumulada se desecha por el inodoro y la copa se enjuaga con agua fría sin jabón. Si quieres enjabonarla ha de ser con un jabón pH neutro sin perfume para no irritar la zona genital. Una vez enjuagada y limpia, puedes pasarle de nuevo agua caliente, pero no antes de haberla enjuagado, así evitarás que se amarillee. Cuando se te termine la regla, hierve la copa menstrual no más de 3 minutos. Así la desinfectarás para guardarla. En el próximo ciclo, hiérvela de nuevo antes de introducírtela por primera vez en ese ciclo.

¿Tú ya la has usado? Queremos saber tu experiencia con la copa menstrual. Recuerda que cuanta más información aportemos entre todas, más poderoso ayudarnos. 

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