Homofobia en el trabajo

homofobia en el trabajo

Implicaciones legales de la homofobia en el trabajo

Desde un punto de vista puramente legal, salir del armario en el trabajo tiene la misma trascendencia que reconocer que eres luterana en un entorno católico, que eres la única chica en el departamento o que tienes 30 años más que los demás compañeros. Quizás te convierta en una minoría pero esto no puede ser base de ningún tipo de discriminación. La orientación sexual se trata igual que la edad, el origen racial o étnico, la religión, las convicciones o la discapacidad. 

Jurídicamente, tu empleador no puede despedirte por ser gay. Aún así, si realmente tiene un problema con tu orientación sexual, se inventará otra excusa como un bajo rendimiento o llegar tarde, para presentar un despido procedente.

Si temes que estás en esta situación, tienes dos opciones:

1. Puedes provocar el despido improcedente y conseguir los 33 días.
2. Puedes optar por el despido nulo y conseguir la readmisión en el puesto de trabajo a través de una demanda.

En la vida real, la mayoría de las personas se conforman con los 33 días por año y el paro para buscar un nuevo trabajo. Si te encuentras en esta situación recuerda que, al igual que en el despido por maternidad, ¿realmente te apetece volver a trabajar en un sitio homofóbico?

Si a pesar de todo quieren fijarse únicamente en tu orientación sexual, quizás esta empresa no te merece

Normalmente a los empleadores les da igual la tendencia sexual de sus empleados, mientras hagas bien tu trabajo y cumplas con las expectativas. El problema suele ser los compañeros de trabajo que, con su comportamiento, pueden crear un ambiente tan hostil que convierta el día a día en un infierno.
Si hasta el momento has evitado
el tema, si nunca has corregido
la pregunta de si tienes novio o directamente has fingido ser hetero a pesar de nunca aceptar una cita con el comercial guapo, es posible que tus compañeros de trabajo se sientan engañados y que les parece que estas ocultando algo.

En algunos casos esta situación se puede convertir en mobbing laboral por parte de compañeros de trabajo. Esta situación hay que denunciarla tanto a la empresa como al juzga- do. Los jueces cada día están más sensibilizados con el colectivo LGTB. Hay que saber que todo trabajador, por el hecho de ser trabajador, tiene reconocida la justicia gratuita y le asignaran un abogado de oficio en caso de despido. ¡Ojo!, solo tienes 20 días desde un despido para denunciarlo.

Legalmente, tus derechos están garantizados pero la ley no puede gobernar todas las relaciones sociales. Tratar el tema con naturalidad puede ser tu mejor apuesta: no finjas ser algo o alguien que no eres. Y si, a pesar de tu valía, de tu experiencia y de tus resultados, tus compañeros prefieren fijarse únicamente en tu orientación sexual, quizás esta empresa no te merece.

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