Guía definitiva sobre el orgasmo femenino

Guía definitiva sobre el orgasmo femenino

Empecemos con un poco de ¨background¨

El clítoris ha sido, históricamente, un órgano desconocido. Existen muy pocos relatos (y mucho menos positivos) sobre este maravilloso órgano cuya única función es proporcionar placer. Durante siglos, la medicina occidental lo ha pasado por alto y la sociedad lo ha malinterpretado, condenado y rehuido. Todavía hoy hay quien cree que el orgasmo femenino es un mito, y hay mujeres que no han experimentado un orgasmo en su vida. Yo era una de ellas.

La mayoría de las mujeres somos “clitorianas”, es decir, necesitamos la estimulación del clítoris para alcanzar el orgasmo. Por suerte, vivimos en un siglo en el que las mujeres estamos accediendo a los espacios públicos y laborales que antes se nos negaban, y protagonizando los cambios que queremos ver en el mundo. Ahora por fin empezamos a saber más sobre el clítoris, el orgasmo y la sexualidad femenina en general. Tras muchas horas de ávido estudio en internet y esmerado empirismo entre las sábanas, te traigo la fórmula prácticamente definitiva para tener y provocar los mejores orgasmos de tu vida.

La clave está en la anatomía

¿Pensabas que el clítoris era esa bolita diminuta que se ve a simple vista por encima de la vagina? Tranquila, no eres la única. En realidad, el clítoris es mucho, mucho más grande, y la mayor parte está por dentro del cuerpo. Las divulgadoras científicas Odile Fillod y Marie Docher lo descubrieron en 2009 y crearon el primer modelo 3D del clítoris. La primera vez que lo vi pensé que era una planta “alien” o un juguete un poco chungo. No te digo más.

Resulta que la parte del clítoris que sobresale hacia el exterior es sólo la puntita del iceberg, literalmente. Todo lo demás está por dentro del cuerpo, montado a caballo sobre el conducto vaginal. Y se puede tocar y estimular desde dentro de la vagina. De hecho, lo que toda la vida se ha (mal) llamado “punto G” no es más que el cuerpo interno del clítoris, que está justo a la misma altura. Esta es, señoras mías, la clave del asunto.

¿Qué significa que el clítoris esté en realidad “montado a caballo” sobre la vagina? Lo primero, que en realidad los “orgasmos vaginales” también son orgasmos de clítoris, sólo es una parte diferente del clítoris. Y lo segundo todavía más importante, es que se pueden estimular las diferentes partes del clítoris al mismo tiempo para conseguir un orgasmo increíble. Sensacional. De los de reírte a carcajadas, gritar como si te estuvieran haciendo un exorcismo, retorcerte incontrolablemente y… eyacular. ¿No me crees? Te reto a que lo pruebes.

Receta magistral para tener los mejores orgasmos de tu vida

Hoy voy a centrarme en las chicas que prefieren orgasmos con estimulación externa más que interna. Chicas que, para que nos entendamos, no pueden llegar al orgasmo sólo con penetración. Me centro en ellas porque son la gran mayoría de las mujeres y suelen ser las que más dificultades tienen para alcanzar el orgasmo. Si estás leyendo esto y eres de las que prefiere los orgasmos vaginales, ¡no te desanimes! Puedes extrapolar muchos de estos consejos a tus hábitos masturbatorios y tú también acabarás encantada, ya verás.

Preparando el experimento

Se necesitan dos manos para esto, así que mi recomendación para las primeras veces es que consigas a una compañera simpática y dispuesta que te ayude a practicar antes de hacértelo a ti misma. Incluso puedes enseñarle este artículo como estrategia para ligar. Y si pillas cacho esta noche, eso que te llevas.

Y ahora, al lío. Hemos aprendido que el clítoris es mucho más grande de lo que pensábamos y que se puede estimular desde dos lugares distintos, externo e interno. También sabemos que la mayoría de las mujeres son “clitorianas”, es decir, que prefieren la estimulación externa para alcanzar el orgasmo. Con esto en mente, la técnica infalible para conseguir los mejores orgasmos posibles es alternar y combinar las dos formas de estimular el clítoris.

La metodología ganadora

Se puede empezar por estimular, tras ciertos preliminares, la parte externa del clítoris, la que sobresale entre los labios menores, más o menos escondida bajo un capuchón. Los movimientos suaves y circulares suelen funcionar bien, pero presta atención a los sonidos de tu compañera para saber por dónde ir. En este momento, mantener un ritmo estable es más importante que jugar a ser la Fernanda Alonso del sexo lésbico. No hay prisa.

Cuando se haya alcanzado el nivel de estimulación deseado con el clítoris externo, puedes empezar a estimular la parte interna. Para esto se pueden usar movimientos circulares contra la pared superior de la vagina, la más cercana al ombligo. Empieza ejerciendo presión con la yema de los dedos sobre diferentes zonas de la vagina para encontrar sus puntos preferidos. La vagina es extremadamente elástica y apretando sobre su pared interior, se puede llegar bastante lejos. Tan lejos como el cuerpo interno del clítoris, nada menos. Intenta centrar la presión en las partes de la vagina que “ceden”, no en las más duras, como los primeros 3-4 centímetros de vagina. Tampoco queremos mandar a nadie a urgencias.

Esto es mucho más fácil de hacer que de explicar, así que aquí te dejo un gif de una chica random de internet que tiene el movimiento bastante pillado. Si lo combina con movimientos circulares y de lado a lado y un poquito de estimulación del clítoris externo, esta chica debe ser la caña en la cama.

Combinar estas dos técnicas de manera rítmica tiene altas probabilidades de acabar en un orgasmo brutal. Fíjate bien en cómo reacciona tu pareja a tus movimientos y aumenta de ritmo a la vez que lo hace ella, si así lo desea. Sé que a veces da un poco de vergüenza decirle a alguien que qué tal lo está pasando durante el sexo, pero no es mala idea preguntar preferencias de presión, velocidad, etc., por si acaso.
La decisión de cuándo pasar de una técnica a otra o cuándo empezar a combinar ambas técnicas depende exclusivamente de vosotras. Puedes empezar con una y seguir con otra, o puedes sustituir una técnica por otra en diferentes momentos. O también puedes dejar que tenga un orgasmo de clítoris externo, por ejemplo, y pasar a estimular internamente para encadenar más orgasmos seguidos. Si pruebas esto último, asegúrate de aliviar progresivamente la presión sobre el clítoris externo porque si no, puede resultar excesivo.

Prepárate para algo de ensayo-error antes de encontrar la fórmula definitiva para ti y tu pareja, pero con un poco de práctica, seguramente acabaréis teniendo los mejores orgasmos de vuestras vidas. Y si no tienes pareja o prefieres la experimentación en solitario, encuentra una posición
cómoda y ¡al lío!

Si has aprendido algo con este artículo, compártelo con tus amigas y, por qué no, también con tus amigos. Las heteros también se merecen tener más orgasmos, pobrecillas. Y si tienes alguna pregunta, ¡déjala en los comentarios! Nos vemos en MagLes App 🙂

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