Exnovias y amigas, ¿dónde está el límite?

exnovias y amigas

El tiempo que necesitas que pase para dejar de ver a una exnovia como una pareja es relativo. Todo dependerá de cuánto amor había ya cuando la historia se acabó. Puede que alargárais vuestro noviazgo por comodidad, por costumbre o por pena al no querer asumir que todo eso estaba acabado. Si es así, tornar una historia de amor en una amistad es mucho más fácil. Pero no puedes razonar ni pretender que razone la otra persona cuando todavía había amor de por medio. Más aún si solo lo había por una de las partes. Que las heridas curen y cicatricen correctamente es un trabajo de ambas: no caigas en el error de obligarte a dejar de sentir porque no funcionan así las cosas y tampoco creas que ella solo quiere ser tu amiga cuando la dejaste hace una semana. No.

Pero, ¿se puede ser amiga de tu ex? Por supuesto que sí, pero siempre que se den las circunstancias adecuadas:

El tiempo

A pesar de que, como he dicho anteriormente, cuando las dos han asumido hace tiempo que eso se ha acabado, todo es mucho más fácil, hace falta tomarse un tiempo. Tal vez no sea necesario para deshacerte del amor, porque ese amor, claramente, ya no existe por ninguna de las partes, pero sí has de desvincularte y desacostumbrarte a ella. Asumir que todo va a ser como siempre os trasladará de una relación sin sentido a una amistad sin sentido y puede acabar con los mismos problemas.

No hace falta decir que si el amor sigue latente por ambas o por una de las partes, el tiempo es fundamental. Por la salud mental de las dos tenéis que separaros por completo. Esto no solo significa que dejéis de vivir juntas (obviamente) sino que nada de redes sociales, comentarios, likes y mensajitos. No. Ahora os toca volar solas y cuando todo eso haya curado -estoy hablando de años, incluso- si miráis atrás y véis en ella una persona que no os transmite ningún tipo de dolor, adelante, quedad a tomar ese café que os debéis.

La confianza

Cuando todo está superado y es el momento de retomar la relación en forma de sana amistad parecerá que por vosotras no ha pasado el tiempo. La confianza estará intacta, claro, y es que compartir según qué cosas con alguien hace que el límite de la franqueza se aleje. Todo esto está muy bien, ¡puede incluso que llegue a ser tu nueva mejor amiga! Pero si tiene o tienes pareja, contrólate.

Por mucha confianza que tengas también con tu pareja actual, te aseguro que momentos de inseguridad tenemos todas. Encontrar el equilibrio es una virtud a la que cuesta llegar. Tanto tu pareja actual, que intentará comprender esa amistad (debería) y tendrá plena fe en lo vuestro, como tú, que respetas a tu pareja tanto como respetas tu derecho a elegir tus amistades, deberéis establecer una comunicación asertiva.

Los límites

“Donde hubo fuego, cenizas quedan”. ¡PUES A BARRER! No dudamos que haya historias de amor complicadas y alargadas en el tiempo con varios espacios en blanco, pero eso es un drama que no recomendamos. Complicarse la vida porque sí, no. Si tu intención es volver a reconquistarla disfrazando tus sentimientos de amistad, es que aún te falta tiempo o puede que ese momento aún no llegue. Si crees que es ella la que puede estar haciéndolo, te aconsejamos desde ya que establezcas unos límites para que no te enrede en el drama y para que no se haga ilusiones que no debe.

Recuerda que las relaciones, las de cualquier tipo, son de dos. Si en algún momento no te sientes cómoda con esto, no le debes nada y tienes todo derecho del mundo de salir de ese vínculo. “Pero le tengo cariño por todo lo que hemos vivido”. Mira, hace falta mucho más que cariño para tener una amistad.

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