El Tribunal Supremo de Puerto Rico nombra a Maite Oronoz, abiertamente lesbiana, como presidenta

El Tribunal Supremo de Puerto Rico nombra a Maite Oronoz, abiertamente lesbiana, como presidenta

Puerto Rico ha dado un gran paso hacia la igualdad y la visibilidad LGBT con el “ok” del Senado al nombramiento de la nueva presidenta del Tribunal Supremo, Maite Oronoz Rodríguez, después de un resultado de 14 votos a favor y 12 en contra.

Como bien dijo García Padilla ante estos resultados, “es tiempo de fortalecer la justicia de cara a los retos del futuro. Es tiempo del paso generacional y de pasar la administración de la justicia a las generaciones del presente”.

Cabe a destacar que, cuando en junio de 2014, Maite Oronoz tomó posesión como jueza asociada del Supremo lanzó este mensaje:

“Mi compromiso siempre estará con aquellos que exigen justicia, sin importar la raza, color, género, nacionalidad, origen o condición social, orientación sexual o identidad, o ideales políticos o religiosos.”

Como era de esperar, todo este suceso de la letrada Oronoz ha generado bastante movimiento. Así como los grupos ativistas LGBTI y feministas apoyan la nueva presidenta, los grupos ultraconservadores han hecho pública su rabia e indignación. Un ejemplo de ello es el mensaje de César Vázquez, portavoz de la organización homófoba de Puerto Rico por la Familia: “No le importa [en referencia a Alejandro García Padilla, el gobernador del país] que la nominada se pasee con otra mujer como… ¿su esposa o su marido? En su ánimo de cambiar los valores de la sociedad puertorriqueña sobre lo que debe ser la sexualidad correcta el gobernador está dispuesto a pisotear la opinión de todo un pueblo, particularmente ese pueblo que se identifica como cristiano. Ya no es un asunto de lo que la gente hace en su privacidad. Él y ellas nos ‘restregan en la cara’ que es lesbiana y que será recompensada con uno de los puestos más importantes de nuestra sociedad. ¡Alguien que vive abiertamente en pecado va a dirigir nuestro Tribunal Supremo!”.

Así que nada, a todas aquellas mentes retrógradas y homofóbicas no les queda otra que respetar la realidad e ir haciéndose a la idea 😉