Cómo preparar la primera cita perfecta

cita perfecta

Llega el invierno y esos momentos de soledad en el sofá, con la manta y tus series favoritas, esos que tanto ansiabas, se te hacen cuesta arriba. No deberían, ¿no? El sofá es demasiado grande, la manta no es lo suficientemente calentita y no tienes con quien comentar las series. Estás soltera, amiga, y deseas volver al mercado pero te puede la pereza. Si te parece -y que quede entre tú y yo- te cuento los secretos de la primera cita perfecta de donde saldrás encantada.

Sé selectiva

Parece que es obvio, pero algunas mujeres vivimos tan enamoradas del amor que dejamos al objeto de atracción, en este caso la chica que nos debe gustar, en segundo plano. De nada sirve tener una cita increíble si la persona que te acompaña no es como te gustaría que fuese una chica o no es la mujer que te remueve algo por dentro. ¿De qué sirve elaborar un plato como si fueses una auténtica chef si no te te gusta en absoluto los ingredientes que has puesto? No dudamos que esa chica sea perfecta, pero no para ti. Antes de quedar con la primera que acepte, piensa si es la adecuada.

Si tienes dudas siempre puedes ayudarte con Magles Match y ver el nivel de compatibilidad que tienes con las chicas. ¡Aunque a veces los opuestos se atraen! Bueno, haz tus propias valoraciones.

Expectativas cero

Una vez que tengas a la chica de tus sueños apuntada en la agenda para esa cita increíble, hazte un favor y borra todas las expectativas que tengas de ese día. No, no es ser negativa, pero  generalmente tendemos a mejorar todas las situaciones en nuestro imaginario y cuando las cosas no salen como pensamos -que no significa que salgan peor- nos desanimamos y creemos haber fracasado. Entre todo lo que puede pasar este gran día, ¿en serio crees que si no es lo que has pensado, saldrá mal? Hay mil finales distintos para tu cita y cada cual es mejor que el anterior. No calcules nada, déjate sorprender y disfruta.

Qué, dónde, cómo

Una cosa es borrar las expectativas y otra muy distinta es no haber preparado -o al  menos pensado- nada. Por contradictorio que parezca, no son los planes más extravagantes los más recordados, no al menos para bien. No hace falta que la sorprendas llevándola a saltar en paracaídas -ni se te ocurra hacer esto en la primera cita-. Busca algo sencillo pero con encanto, por ejemplo: Ir a tomar un café, que aparentemente está muy visto, pero en alguna cafetería nada conocida y a todas luces desaprovechada en tu ciudad. Mostrarle lugares que jamás pensó que existiesen en vuestra ciudad le dará una pista de lo que podéis llegar a sentir; cosas que nunca os hubieseis imaginado.

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