Cuando una mujer se enfada | Cómo arreglarlo con tu novia

“¿Estás enfadada?”

Que lo preguntes una y otra vez no va a hacer que el enfado se vaya antes. Es más, puede ser tremendamente aburrido escuchar una y otra vez “¿qué te pasa? ¿estás enfadada? ¿estás bien?” No te hagas la sorprendida, esa manera de hablar y que te evite con la mirada sabes bien lo que significa. Está enfadada y te lo está dejando muy claro. ¿Hace falta preguntarlo? No, lo que hace falta es atajar el problema.

El foco del enfado

Lo ideal es preguntar qué es lo que ha pasado para que esté así. Nadie se enfada por nada. Tenéis la confianza suficiente para afrontar los problemas juntas y así como cada una tiene derecho a enfadarse, también tenéis derecho de al menos conocer el motivo. Además, la comunicación es la base de cualquier relación. Que no te de miedo hacerle frente a esta pequeña discusión o enfado, recuerda que con el diálogo se llega a todas partes.

Momentos de soledad

No es de extrañar que, aún sabiendo el motivo del enfado, el problema siga ahí. Para algunas personas el hablarlo por sí solo no soluciona nada -o al menos no todo-. Cuando el enfado nos domina es muy fácil llegar a la ira. ¿Solución?: déjala sola. Un poco de espacio para asimilar templará las cosas entre vosotras. A parte, muchas personas llegan a enfadarse consigo mismas por el hecho de haberse enfadado. Ten en cuenta que son sentimientos que no podemos controlar y aunque la razón nos intente convencer de que no tenemos motivos reales para enfadarnos, no es tan fácil asimilarlo.

Si la culpa es tuya

Somos humanas, imperfectas y cometemos errores. TODAS. Si asumes haber tenido la culpa ya tienes medio camino andado. Una disculpa sincera es todo lo que te hace falta para arreglar el problema. Entendemos que como humanas e imperfectas, el orgullo también te ronde. No caigas en eso, las relaciones no son competiciones. Que aceptes tu error dirá mucho a tu favor como persona y pareja. Mucho más que queriendo quedar por encima defendiendo una razón que sabes que no tienes.

Cuando es un desacuerdo permanente

No entres en bucle. Probablemente tengáis desacuerdos y enfados provocados por cosas que a priori no se pueden cambiar. Si te molesta que en su trabajo esté su ex, o si a ella le molesta que no seas la persona más cariñosa del mundo, son dos situaciones que se pueden sobrellevar, pero ni va a dejar su trabajo ni tú vas a pretender ser algo que no eres. Lo importante aquí es determinar qué es el foco de esta mala situación y hacer entender a la otra persona por qué sientes lo que sientes. Con empatía y una actitud de comprensión podréis saltar este obstáculo tantas veces como se os presente. En vuestras manos está el ceder en según qué cosas para mejorar vuestra relación.

El contacto físico

El cuerpo condiciona más de lo que parece. Si mantienes una distancia física considerable, no habrá un acercamiento sentimental después del enfado. No tengas miedo al rechazo, un abrazo, una caricia o un beso puede volver a restablecer vuestra conexión habitual. Además, es un buen método para hacer borrón y cuenta nueva.

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